Las pequeñas princesas habían
estado hacía un par de años con el tiet J y Mr. X había ido de pequeño (allí por
la prehistoria). Así que decidimos volver a ir (aunque en mi caso era la
primera visita).
Primero fuimos al
laberinto. Lo que llegamos a reír y a correr en medio de los pasillos de
vegetación. Al principio hicimos dos equipos y ganaba quien llegaba antes a la
plaza central y quien conseguía salir primero. Pero al final nos juntamos y nos
dejamos guiar por la pequeña princesa.
Después de las risas y la diversión
que nos proporcionó el laberinto, fuimos a descubrir el resto de los jardines.
Nos encantaron las diferentes fuentes
que fuimos encontrándonos, la casa de los patos, el lago de los peces… Fue una
mañana de lo más entretenida y a la vez cultural (la charla que le dimos a la
princesa mayor sobre las costumbres, viviendas y la propia ciudad de Barcelona
en los siglos pasados no tiene precio, ufff).
Ahora tengo un plan, y es conocer
más parques de nuestra ciudad (se aceptan sugerencias). Ya os contaré como van nuestras excursiones.
¿Y vosotr@s, aprovecháis los fines
de semana para descubrir parques y sitios especiales en vuestra ciudad?
¿Conocíais los jardines del
Laberint d’Horta?
Contadme.




























